11 dic 2018

Tate No Yuusha Vol 11 Cap 19

Autor: Aneko Yusagi

Traductor: Lord

Editor: Lord



19 Epílogo Haciendo las Paces con el Héroe de la Espada

Cuando todo estuvo dicho y hecho, nos llevamos al inconsciente Ren con nosotros de vuelta al pueblo.

"Ugh… ¿huh? ¿Dónde… estoy…?"

"Estás despierto. Este es el pueblo que estoy supervisando. Esa área en la que estabas causando problemas es parte del territorio que la reina me dio."

"Oh… Ya veo…"

Al despertar, Ren estaba tranquilo. Nos miraba a mí y a Eclair con pesar en sus ojos. Raphtalia me miraba como si estuviera vigilando, para asegurarse de que yo no intentara nada. Oh, por cierto, Fohl había vuelto a la normalidad tan pronto como Motoyasu se fue.

"Sheesh… ¿Convertirse en un bandido? Eres mejor que eso".

"La he cagado…"

Ren se mantuvo tranquilo y escuchó lo que tenía que decir sin protestar. Parecía que el disciplinamiento de Eclair había sido efectivo.


"Por el momento, ¿por qué no nos dices dónde está Bruja?"

"Lo siento, no tengo ni idea."

"Mentira. Bruja es la que te dijo que hicieras de bandido, ¿verdad?"

"No. Terminar como bandido… fue culpa mía."

Ren comenzó a contar su historia. Aparentemente, el mismo día que los dos huyeron, Bruja le dijo a Ren que quería encontrarse con alguien y lo llevó a un pueblo determinado. Quedaba cerca de donde Ren los había teletransportado. Allí, Bruja le presentó a un hombre. Había reconocido la cara del hombre pero no podía recordar de dónde. El hombre había sacado una espada y le pidió a Ren que le enseñara a usarla.

"Claro. Puedo mostrarte algunas cosas" ‒ le dijo Ren.

Ren se comprometió con gusto y tuvo un ligero combate con el hombre. Y entonces el hombre empezó a discutir algo con Bruja a un lado. Fue difícil entender lo que decían.

"Honestamente, […] de lo que esperaba. En ese caso, […]"

"Si piensas […], entonces."

"Pero él es […], ¿verdad?"

"Sí, pero […] testarudo, así que aprovecharse […] duro."

Había algo incómodo en la forma en que lo habían estado mirando al principio, pero Ren confió en Bruja y luego ella le sonrió, así que decidió no dejar que le molestara.

"Muy bien, Sr. Ren, estoy seguro de que está cansado después de todo lo que ha pasado hoy. Vamos a descansar a una posada."

Bruja llevó a Ren a una posada un tanto cara y consiguieron algunas habitaciones.

"Estábamos deseando viajar con usted, Sr. Ren" ‒ dijo Bruja.

"¡Claro que sí! Siempre lo admiramos mucho más que al Héroe de la Lanza, Sr. Ren" ‒ agregó Chica 2.

"Oh… ¿en serio? Yo… haré lo mejor que pueda para salvar al mundo… por ustedes dos".

Ren se decidió a luchar una vez más por el bien de la gente que creía en él. Estaba harto de la gente de este mundo y de su repentino cambio de actitud, pero aun así luchaba por la gente que creía en él.

Fue entonces, hasta la mañana siguiente, cuando se dio cuenta de que Bruja le había robado todo excepto su espada y huyó. Había dejado una carta en la mesa de la posada.

"Esta es la carta" ‒ me dijo mientras me mostraba la carta.

¿La había estado guardando como recuerdo? Ren me dio la carta. Estaba llena de arrugas como si la hubiera arrugado antes, pero aun así pude leerla.

"Ya no me sirves para nada, así que tomaré todo lo que tienes y me voy. Te agradezco que me hayas ayudado a escapar del Escudo y la Lanza, pero me temo que ni tu aspecto ni tu personalidad son mi tipo. Supongo que estaría dispuesta a amarte si alguna vez fueras lo suficientemente fuerte para derrotar al Escudo. Por supuesto, a juzgar por cómo eres ahora, eso nunca sucederá. ¡Ha ha ha ha ha!"

¡Maldita sea, era molesta! Sin siquiera pensarlo, rompí la carta y la tiré. ¡Esa perra bruja! ¡Ella estaba más allá de la redención!

Pero pensar que ya había abandonado a Ren al día siguiente… ¡Maldición, trabajaba rápido! Maldito infierno. Me hizo preguntarme si la verdadera razón por la que ella se había acercado a él era para conseguir su equipo y su dinero. Pero supongo que probablemente decidió que engañar a Ren por mucho más tiempo sería demasiado molesto.

"Creo que algo probablemente se rompió dentro de mí en ese momento. Todo se volvió negro y una de esas series malditas de las que nos habías hablado apareció en mi pantalla de estado" ‒ dijo Ren.

Él había decidido volver a creer en alguien y, después de todo, inmediatamente traicionó su confianza. Podría entender cómo se debe haber sentido. Si Raphtalia me hubiera traicionado el día después de que me diera cuenta de que creía en mí, estoy seguro de que mi serie maldita de la ira también habría evolucionado mucho más rápido.

"Después de eso… las cosas cayeron en picada. Salí de la posada y anduve buscando cualquier cosa de valor… Decidí que si la gente me iba a robar, entonces yo simplemente les robaría a ellos. Pero no quería revelar mi identidad, así que me puse una máscara y…" ‒ continuó.

Supongo que fue entonces cuando emboscó el carruaje de los bandidos, los convirtió en sus subordinados, y formó su propia banda de bandidos. Era un ejemplo perfecto de una vida que giraba fuera de control.

"Naofumi… Sé que probablemente suena falso, pero espero que me perdones por todo."

"Sí, lo que sea. Independientemente de si te perdono o no, mi objetivo ha sido protegerte desde el principio. Lo dejaré pasar mientras no vuelvas a hacer algo así, así que sigue mi consejo y concéntrate en hacerte un poco más fuerte".

Había gente merodeando por el mundo que quería matar a los héroes santos.

Considerando eso y lo que se avecinaba, los héroes necesitaban ser lo más fuertes posible. Estaba seguro de que Ren tenía el potencial para ser más fuerte que yo al menos, y por eso quería que aprendiera a mejorar sus armas adecuadamente.

"Está bien. Haré todo lo posible para seguir tu consejo y ser más fuerte."

Ren había sido una enorme masa de orgullo obsesionado con mantener su imagen galante, pero ahora inclinaba su cabeza mansamente y se disculpaba ante mí. Parecía genuinamente arrepentido. Si iba a disculparse tanto, sentí que perdonarlo podría ser una opción. ¿Eso me hacía un blandengue?

"Nunca imaginé que Bruja sería tan horrible. Quiero decir, tenía mis dudas. Pero… ella fue amable conmigo, así que cometí el error de confiar en ella. Fue una tontería e imperdonable. ¡Arruiné lo que podría haber sido tu última oportunidad de capturarla!"

Ren se puso muy enardecido mientras hablaba mal de la Bruja. Lo habían engañado, después de todo. Probablemente la odiaba casi tanto como yo. En ese sentido, podría simpatizar con Ren. Parecía que… estábamos conectados por un enemigo común ahora.

"Bueno, la perra es un desperdicio de buen aspecto, y también es una profesional fingiendo llorar."

"¿Ahora estás difamando a la ex princesa? Bueno, no es que no pueda entender cómo te sientes, pero…" ‒ Murmuró Eclair mientras se rascaba la cabeza.

Pero, en todo caso ¿adónde había huido esa mujer? Basado en lo que Ren había dicho, ella parecía tener un cómplice. Un hombre que Ren había visto antes en algún lugar… Eso significaba que era alguien con quien Ren había estado en contacto en algún momento. ¿Quién diablos pudo haber sido?

No tenía ni idea. De todas formas, si queríamos ir tras Bruja, probablemente necesitábamos encontrar a Itsuki. Bruja me había elegido a mí, luego a Motoyasu, y después a Ren. Era muy probable que ella fuera tras Itsuki. No sabía cuáles eran sus planes, pero ciertamente no parecían ser bien intencionados. En serio, esa perra sólo traía problemas. Y también era posible que hubiese más enemigos como los que Motoyasu había matado merodeando por ahí.

"Lo que nos deja…"

Ahora la pregunta era si debía decirle a Ren cómo fortalecerse o no. Parecía genuinamente arrepentido, y no haría daño tenerlo de nuestro lado. Después de todo, los héroes debían trabajar juntos para luchar contra las olas, como Kizuna, Cristal y sus compañeros.

"Estabas usando habilidades malditas una tras otra, así que tenemos que averiguar en qué condición estás ahora mismo. Aparte de eso… escucha lo que digo y hazte más fuerte. No es tan difícil".

"Lo haré. Naofumi… Gracias de antemano."

"No te preocupes por eso. Todo lo que quiero es que ustedes tres se vuelvan más fuertes. También tienes que reconocer en qué situación estamos ahora."

"Sí."

Todo lo que podía hacer era defenderme. Tenía que depender de mis compañeros para atacar. La razón por la que podía luchar tan bien ahora era porque Raphtalia había sido elegida por el arma vasalla de la katana. En otras palabras, se suponía que los otros tres héroes serían la base de mi ataque. Si pudiera conseguir que Ren subiera a bordo y si realmente hiciera un esfuerzo por fortalecerse, entonces sería el mejor compañero que podría pedir.

"Yo… voy a enfrentarme a lo que he hecho. Welt, Bakta, Tersia y Farrie… Mis compañeros murieron tratando de traer la paz a este mundo. Quiero luchar para asegurarme de que no murieron en vano".

Parecía que Ren finalmente estaba listo para escuchar lo que tenía que decir. Todavía estaba un poco preocupado, pero parecía que las cosas iban a salir bien.

"Héroe de la Espada, trata de no preocuparte demasiado por las cosas. Nosotros… Eclair, yo y los niños del pueblo con los que crecí estamos aquí para ayudar".

Raphtalia estaba tratando de consolar a Ren, quizás porque simpatizaba con su nuevo propósito. Ren asintió mansamente en respuesta.

"Gracias."

"Sr. Amaki, Héroe de la Espada".

Eclair miró a Ren y se adelantó. Ren la miró fijamente.

"¿Sí?"

"Entendiste lo que estaba tratando de decir durante nuestro duelo, ¿verdad?"

"Sí… Gracias… por detenerme."

"Por supuesto. Yo también haré todo lo que pueda para ayudar. Peleemos esta batalla juntos. ¿Qué dices?"

Ren cerró los ojos y asintió en silencio.

"No quiero ser una molestia. Pero si empiezo a ir por el camino equivocado otra vez, por favor, deténgame".

"Por supuesto. Si alguna vez empieza a extraviarse de nuevo, Sr. Amaki, estaré ahí, no importa cuántas veces suceda".

"Contaré con ello… umm, Eclair. Y por favor, llámame por mi nombre".

Ren le tendió la mano a Eclair.

"Sr. Ren".

"Puedes dejar el honorífico. Hay mucho que me gustaría aprender de ti, Eclair".

"Por supuesto. Debo advertirte, Ren, mi tutela es exigente".

"Contaba con ello."

Había hermandad (bromance) en el aire mientras Ren y Eclair se daban la mano con firmeza.


"Sr. Naofumi, está pensando en algo grosero, ¿no?"

"Estaba pensando que parecía un bonito bromance."

"¡Eclair es una mujer!"

"Sr. Iwatani… Por Dios…"

"Naofumi".

Ren miró la cara de Eclair y luego se dirigió a mí.

"¿Qué?"

"Siento no haber confiado en ti."

¿No era un poco tarde para eso? Pero como sea. Ambos habíamos sido engañados por Bruja. No estaba buscando un grupo de apoyo ni nada, pero sentí que podíamos simpatizar entre nosotros. Otro miembro se había unido al Club de Víctimas de la Bruja.

"De todos modos, tómatelo con calma por hoy. Tenemos mucho que hacer a partir de mañana. Hasta luego."

Dejé a Ren con Eclair y salí de la habitación. Raphtalia me siguió.

"Ese fue un gran paso adelante. El Héroe de la Espada parecía tener una actitud positiva."

"Sí. Hasta ahora, nuestra fuerza para luchar contra las olas… y la siguiente bestia guardiana, el Fénix, está aumentando constantemente."

Aparte de eso, tendríamos que lidiar con esos enemigos que buscan matar a los héroes santos. No podía imaginarme a esos dos hombres como el final de esto. Pensar en el hecho de que todavía puede haber otros acechando en algún lugar me hizo sentir enfermo. El mundo de Kizuna tenía su parte de problemas, pero nosotros también teníamos montones de los nuestros aquí en este mundo. Noquearlos, aunque sólo fuera uno a la vez… era nuestra única opción, supongo.

"Muy bien, Raphtalia. Tenemos muchos dolores de cabeza por delante. No tenemos tiempo para tomárnoslo con calma. Tenemos que estar preparados para enfrentarnos a cualquier enemigo que se interponga en nuestro camino".

"¡Entendido! ¿Qué haremos ahora?"

"La reconstrucción y el desarrollo de nuestras capacidades ofensivas son importantes, pero después de ver la rápida mejora de Rishia y Eclair, creo que ha llegado el momento de que hagamos un entrenamiento serio".

"Estoy de acuerdo. Sadina sigue diciéndome que no sé cómo usar una katana, así que he estado sintiendo que me está faltando técnica últimamente".

Nuestras estadísticas estaban reducidas en este momento. Podría haber usado eso como excusa, pero creo que teníamos que volver y hacer una reevaluación completa de nuestra técnica. Nuestros enemigos esta vez sólo habían sido la vanguardia. No eran héroes santos, ni siquiera héroes de las siete estrellas. Habían sido el equivalente a compañeros de héroes. Tener demasiados problemas con enemigos como ese era inaceptable. Seguíamos con nuestras tareas habituales, pero yo también iba a añadir entrenamiento al programa.

"¡De acuerdo, en ese caso, hagámoslo!"

"¡Entendido!"

Mirando por encima al pueblo, en camino a volver a su antigua gloria, Raphtalia y yo regresamos a trabajar.

(NT: Tuve que dejar ‘bromance’ allí. No sé de una palabra que haga la misma función al menos que ponga directamente ‘romance de hermanos’. Pero tanto esa traducción literal como ‘hermandad’ da a entender que es algo que puede ser entre hermano y hermana, pero la palabra ‘bromance’ deja claro que es sólo entre hermanos varones, de allí el regaño de Raphtalia.)


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Delirios de Lord:
Final de otro volumen.
Ren se merece unos cuantos coscorrones más, pero da igual POR AHORA.