11 dic 2018

Tate No Yuusha Vol 11 Cap 18

Autor: Aneko Yusagi

Traductor: Lord

Editor: Lord



18 Destello

Los dos se enfrentaron, y el resto de nosotros retrocedimos para ver el duelo. Motoyasu parecía que solo estaba esperando la oportunidad de apuñalar a Ren por la espalda.

"No interfieras, Motoyasu."

"¡Como desees!"

Estaba siendo útil por el momento, pero… parecía que yo todavía tenía que ponerlo en su lugar. Parecía que me estaba escuchando, que era más de lo que podía decir sobre Ren, pero tenía la mala costumbre de huir.

La fuerte estocada de Eclair se le clavó a Ren justo en el hombro. No le había perforado la piel, pero eso era un punto para ella.

"Hmph, ¿eso es todo lo que tienes? No fuiste tan lento la última vez".


Al escuchar la provocación de Eclair, los ojos de Ren se abrieron de par en par y apretó fuertemente sus manos alrededor de la empuñadura de su espada.

"Yo… no perderé. ¡Yo… soy el más fuerte y… para volverme más fuerte… Yo… Ganaré y… devoraré... todo!"

El discurso de Ren se fragmentó y su espada -que había sido una espada siniestra y de una sola mano- se transformó en una espada larga negra carbón. Además, el aura negra que ya había estado emitiendo se intensificó.

¿Estaría bien Eclair? Esa espada… No me habría sorprendido si sus estadísticas hubieran subido lo suficiente como para superar mi defensa ahora. Mirando más de cerca, noté que había muchas pequeñas decoraciones en la espada. Había un animal que parecía un perro en el guarda… un zorro, tal vez. También pude ver algo que parecía un cerdo en la empuñadura.

Pero el discurso de Ren se había vuelto aún más extraño cuando la espada se transformó. ¿Ganar todo y… devorar todo? Si había querido decir ‘devorar’ en el sentido literal, entonces era posible que también hubiera despertado la maldición de la gula.

"¡Yo… me convertiré en el más fuerte! Incluso ahora… en este mismo momento, estoy evolucionando y… utilizaré… una cantidad insondable de fuerza… y los derrotaré a todos… y devoraré la experiencia".

Ren alzó la espada larga alto al aire y corrió hacia delante. Sus movimientos eran torpes, pero también bastante rápidos.

"¡Raaaaaahhh!"

Ren comenzó a mover la espada larga con furia. No había absolutamente ningún ritmo o razón para sus ataques. Eclair se movía en cuclillas, agachada y maniobrando su cuerpo para esquivar todos los ataques.

"Tu esgrima es aburrida y simplista. No importa cuánto aumenten tus habilidades, con una esgrima como esa no serías capaz de golpearme, ¡incluso si no hubiera mejorado ni un poquito desde nuestro último encuentro!

¡Oh, qué bien! Ella tenía razón. Su movimiento era rápido, pero también era desordenado. Supongo que si alguien hubiera estado blandiendo una espada tanto tiempo como Eclair, sería capaz de esquivar eso. Tenía la sensación de que la situación era similar a cuando Raphtalia y Sadina habían peleado. Sadina había leído completamente todos los ataques de Raphtalia y esquivado cada uno de ellos por un pelo. Fue una hazaña increíble. Así que ahora Eclair se había vuelto lo suficientemente fuerte para hacer lo mismo con Ren.

"Grr… ¡Deja de fallar! ¡Cada uno de mis ataques debe ser lo suficientemente fuerte como para destruir todo lo que toque!"

En cuanto a estadísticas y habilidades, es muy probable que Ren estuviera muy por delante de Eclair. La razón por la que todavía no podía golpearla era probablemente debido a una gran diferencia en los niveles de su destreza con la espada.

"¡¿Por qué?! ¡¿Por qué estoy fallando?!"

"No hay forma de que puedas golpearme. No con esa hoja lánguida. Con ataques al azar como ese, es como si ni siquiera estuvieras tratando de golpearme."

"¡Cállaaateeeee!"

Me preguntaba cómo Raphtalia o Firo esquivarían si fuera una de ellas luchando contra él. Probablemente no esquivarían por un pelo de esa forma. Probablemente sólo usarían la velocidad pura. Probablemente porque ella siempre había luchado a mi lado, pero Raphtalia tendía a luchar de manera muy agresiva. Supongo que eso tenía sentido. En todas nuestras batallas, su trabajo había sido intentar golpear con el ataque más temible posible mientras me usaba como escudo en lugar de esquivar. Quizás era hora de que nos sometiéramos también a un entrenamiento serio.

Para tener una mejor idea de la habilidad de Eclair, decidí preguntarle a su compañera alumna de Hengen Muso, Rishia, qué pensaba.

"Ey, Rishia. ¿Qué te parece hasta ahora?"

"¿Fuueh? Los ataques del Héroe de la Espada son bastante monótonos. Estoy segura de que cualquiera con experiencia en combate podría esquivarlos".

"Hmm…"

Supongo que sí. Ren era rápido, pero incluso yo podría esquivar esos ataques. Así de repetitivos y tediosos eran sus ataques mientras movía su espada. En su mayor parte, eran cortes rectos hacia abajo o tajadas al costado. De vez en cuando hacía un giro en ángulo recto o algo así, pero siempre era completamente obvio cuándo iba a cambiar de rumbo.

En cuanto a la técnica, L'Arc y Cristal eran probablemente mucho más avanzados. Comparados con ellos, estos ataques de Ren eran como un juego de espadas de niños. La fuerza obtenida de una maldición era básicamente un aumento de estadísticas. Tenía la sensación de que Ren había luchado más inteligentemente y había sido más fuerte antes de que la maldición lo consumiera.

"De acuerdo, supongo que eso es todo lo que tienes para mostrarme. En ese caso, ahora es mi turno".

"Grr… ¡No he terminado! ¡Mi victoria será unilateral!"

Qué frase. Decía que todo se trataba de sus ataques, y que el oponente no debería ni siquiera contraatacar. Oh sí, Ren había mencionado que los escuderos habían muerto en el VRMMO que solía jugar. Tal vez por eso estaba tan ocupado derrotando a sus enemigos antes de que pudieran contraatacar. Sin embargo, también dijo algo acerca de esperar que ellos evadieran. No tenía sentido.

Desde los primeros juegos en línea, era en la PVP donde la existencia de clases defensivas realmente marcaba la diferencia. Me pareció que Motoyasu, Ren, e Itsuki eran todos unos completos novatos cuando se trataba de luchar contra otras personas. Por supuesto, las cosas probablemente funcionaron tal como lo dijeron en sus propios juegos. Pero así no es como funcionaba en este mundo. De eso estaba seguro.

"¡Comete esto!"

Ren bajó su espada con fuerza y temeridad. En el instante en que la punta de su espada tocó el suelo, la tierra tembló y se abrió. Oh hombre, así que fue uno de esos ataques que dividen la tierra. Parecía bastante poderoso.

"¡Estás lleno de agujeros!"

Apuntando al hombro de Ren, Eclair lanzó un fuerte golpe como la última vez que pelearon. Con un ruido sordo, su golpe rebotó en el hombro de Ren, ineficaz. Estaba claro que la defensa de Ren había subido aún más que hace unos momentos.

"¡Mu-ha-ha! La espada que estoy usando actualmente tiene el más alto nivel de reparación automática. Tus miserables ataques no tienen sentido. ¡Acepta en silencio tu derrota!"

Los ojos de Ren parpadeaban mientras reía siniestramente. Supongo que se estaba riendo porque se había dado cuenta de que a Eclair le faltaba poder para dar un golpe decisivo. Pero, ¿qué pasó con la narrativa explicativa? En realidad, la armadura que yo había estado usando antes también tenía una función de reparación automática.

"Hmm… Así que no es tan duro como el Sr. Iwatani, pero rejuvenece en cuanto lo corto. Eso hace las cosas difíciles".

Murmuró Eclair mientras miraba la punta de su espada. Debía de estar muy relajada, porque no tenía ni una gota de sudor en la frente.

"¡Acepta en silencio la derrota y dame mis puntos de experiencia! ¡Come-hombres! ¡Espada Estrella Fugaz!"

¡Esa habilidad otra vez! Supongo que es porque ahora era una espada larga, pero la nube de estrellas negras se dispersó sobre un área aún mayor. La apariencia de Eclair comenzó a desdibujarse mientras esquivaba cada una de ellas.

"¡Ese…. ese es el Hengen Muso evasivo de Shimmer!" ‒ Gritó Rishia.

Umm, sí. Rishia también tenía la cosa del mundo de fantasía de los frikis.

"Rishia, deja de hacer de narradora. ‘¡¿Qué?! ¡¿Ese era?!’ ¿Es eso lo que se supone que tengo que decir? Porque sabes que no tengo ni idea de lo que estás hablando."

"Bueno… Tienes razón en eso. Pero ver a Rishia y a Eclair peleando me hace pensar que también tenemos que entrenar" ‒ dijo Raphtalia.

Raphtalia tenía toda la razón. Comenzaba a sentir que me estaba quedando atrás de esas dos, desde el punto de vista técnico. Y parecía que sólo recientemente se habían adelantado de repente.

"Sí… tengo el presentimiento de que tenemos que ponernos serios para aprender estas cosas."

Si significaba poder moverse así, probablemente no sería una mala idea priorizar el aprendizaje del estilo. Aparentemente, las armas de los héroes hacían más difícil dominarlo. Pero no vendría mal aprender a hacerlo de todos modos. Tal vez deberíamos escondernos en las montañas por un tiempo. Por el bien de poder sobrevivir a lo que se avecinaba.

"¡No he terminado! ¡Atadura de Cadenas!"

"¡Hmph!"

Las cadenas que Ren había llamado salieron volando hacia Eclair, pero ella sacudió su espada y se rompieron en pedazos.

"¡¿Qué?!"

"Justo lo que pensaba. Incluso las cadenas fuertes o las defensas duras se rompen fácilmente si se aprovecha su punto débil".

"¡No he terminado! ¡Prueba mi movimiento final para ver que tal! ¡Espada Oculta!"

Ren comenzó a fluctuar y luego desapareció. Ese idiota. Seguía usando los mismos ataques. ¿Qué pasó con Cien Espadas? ¿O Espada del Trueno? No importaba cuántos ataques tuviera. Si no iba a pensar en cómo los estaba usando, no sería capaz de vencer a Eclair.

"Trucos baratos. Cuando Raphtalia desaparece frente a mí, no puedo detectar su fuerza vital".

Eclair movió su espada a un lado. Eso es todo lo que se necesitó para que la habilidad de ocultación de Ren se cancelara, revelándolo una vez más. Muy buena. Eso fue bastante impresionante.

"¿Ella está diciendo la verdad?" ‒ Le pregunté a Raphtalia.

"¿Qué esperabas? Me especializo en ese tipo de magia".

Supongo que sería deprimente si Ren hubiera superado su especialidad mágica. Estoy seguro de que me habría molestado si hubiera superado mi defensa.

"Ahora bien, ¿qué tal si pruebas con otro de los míos?"

Eclair se agachó antes de saltar hacia Ren, empujando su espada hacia él. Ren no sintió la necesidad de defenderse. No, de repente saltó hacia atrás, alejándose de Eclair.

"Eso no funcionará".

Eclair se movió incluso más rápido de lo que Ren pudo retroceder y saltó contra él.

"¡Cuatro Cruces!"

Su espada corta destelló brillantemente mientras su camino trazaba la forma de una cruz. Era una de esas técnicas de espada mágica. Estos se encontraban en una categoría separada de las habilidades y la magia. Eclair también había usado eso con nuestros enemigos antes.

"Ugh…"

El ataque de Eclair tuvo un impacto directo. Podía ver algún tipo de luz atravesando el cuerpo de Ren. Pero en el mismo instante en que recibió el daño, la herida comenzó a cerrarse. Ren se quedó ahí sonriendo como si nada hubiera pasado.

"Pensar que uno de tus ataques podría tocarme. No está tan mal. Supongo que eres digna de ver cómo se ve cuando empiezo a ponerme serio."

¿Qué demonios estaba diciendo? Ese bastardo había estado teniendo la lucha de su vida, ¿Y ahora decía que todo había sido un acto? ¡Contrólate! Si nosotros fuéramos en serio, estoy seguro de que derrotarlo habría sido muy fácil.

Y de todos modos, ¿qué pasó con los efectos secundarios de las habilidades de la serie maldita? ¿No estaba sintiendo los efectos de la maldición? Parecía moverse con normalidad. Quería hacer un comentario ingenioso, pero mantuve la boca cerrada. Pensé que diría algo como ‘¡ninguna maldición puede tocarme!’ o ‘¡las maldiciones sólo pueden hacerme más fuerte!’

"¡Bazofia! ¡Nada es más insultante que contenerte ante un oponente en una batalla real! ¡Deja de fingir que no estás luchando en serio, tonto!"

Oh hombre, fue e hizo enojar a Eclair otra vez. Estos dos eran tan incompatibles como era posible. Aun así, Eclair había visto a través del acto de Ren. Era rápido, pero eso es todo lo que era. Eclair podía leer todos sus movimientos. Si ese era el caso, ser rápido no tenía sentido.

Dicho esto, los ataques de Eclair también carecían de poder. Incluso si ella hubiera dominado los ataques al índice de defensa de la vieja, no serían muy útiles a menos que el oponente tuviera una defensa extremadamente alta, como la mía. Estoy seguro de que su destreza con la espada era magnífica, pero al enfrentarse a un héroe consumido por una maldición, las probabilidades estaban en su contra.

Esos ataques al índice de defensa no tenían sentido en primer lugar. Era casi como si estuvieran hechos para ser usados contra el Héroe del Escudo. No sabía dónde se había originado el estilo Hengen Muso, pero si fue en Melromarc, entonces era posible que la hostilidad hacia ciertos países los impulsara a desarrollar la técnica exactamente para ese propósito.

"Mis ataques lo devorarán todo. ¡Sí, eso incluye tus puntos de experiencia!"

"No importa cuán fuertes sean tus ataques, si no pueden golpearme, no tienen sentido".

La lucha había llegado a un punto muerto. Ren no podía realizar ningún ataque certero, y los ataques de Eclair eran ineficaces. Una larga e interminable batalla pondría a Eclair en una situación de mayor desventaja. Los ataques de Ren no le daban, pero eso no significa que no fueran poderosos. A juzgar por la forma en que estaban las cosas ahora, había una alta probabilidad de que Ren ganara esta pelea.

"¿Qué quieres hacer, Eclair? Si esto continúa, las cosas van a ir cuesta abajo hasta que pierdas, ¿no crees?"

"¡Sr. Iwatani, deme un poco más de tiempo! Casi he llegado al corazón del Héroe de la Espada".

Corazón, ¿eh? Tal vez se trataba de algo que yo no entendía, ya que sólo podía usar un escudo. Lo medité mientras Eclair le hacía una pregunta a Ren.

"Dime, Héroe de la Espada. ¿Cuál es tu objetivo? El Sr. Iwatani dice que tiene la intención de volver a su propio mundo".

"¡Déjame fuera de esto!"

Ren estaba obsesionado con ser el más fuerte, así que ella iba a hacer que él viniera a por mí. Sheesh… ¿Oh? Ren no parecía saber cómo responder. Hmm… Tal vez esta era realmente la clave para llegar a él.

"Yo… Yo…"

"Te pregunto cuál es tu objetivo. ¡¿Qué esperas conseguir siendo más fuerte?!"

Oh, vamos. Hacerle una pregunta como esa sólo iba a obtener una respuesta estúpida. Podías ver la locura en los ojos de Ren. Ese tipo no pensaba con claridad, o incluso no pensaba en absoluto.

"¡Tengo que ser el más fuerte o no podré soportarlo! ¡Me convertiré en el más fuerte a través de todos los mundos, todos los tiempos y todas las dimensiones! ¡Esta es mi codicia! ¡Esta es mi gula que busca y devora todos los puntos de experiencia!"

Ren terminó su discurso y el aura negra que emanaba de su cuerpo se intensificó. Me di cuenta de que estaba a punto de usar alguna habilidad.

"¡Tú puedes ayudarme a hacerme más fuerte! ¡Dame mis puntos de experiencia!"

"Que esta insensata pecadora pague por sus transgresiones con su depredación en el nombre de un Dios. Acepta como ofrenda el sustento de la tierra que he recibido, libera su putrefacción sobre ella, y que sea devorada. ¡Gran Declive!"

Ren apretó el puño con fuerza. Todo su cuerpo comenzó a brillar como una luciérnaga y entonces la luz se filtró en el suelo y desapareció. El suelo empezó a temblar y de repente se abrió bajo los pies de Eclair. Ah, así que esto debe haber sido algún tipo de evolución de ese otro ataque que había causado una fisura antes. El encantamiento había sido similar al que yo usaba para el Sacrificio de Sangre. Colmillos crecieron de las grietas e intentaban morder a Eclair.

"¡Tu ataque está lleno de agujeros! Si fuera el ataque del Sr. Iwatani, no podría evitarlo".

"¡Deja de compararlo conmigo! ¡Vas a hacer que Ren venga a por mí!"

"Sr. Naofumi, sólo cálmese y observe un momento" ‒ susurró Raphtalia.

"Pero…"

"Todo va a salir bien. Tengo el presentimiento de que esto funcionará. Ten algo de fe en Eclair."

¿Realmente parecía que estaría bien? Supongo que era una de esas cosas que hay que ser un artista marcial para entender. Pero si Raphtalia pensaba que estaría bien, entonces confiaría en ella.

Por cierto, Eclair había esquivado con éxito el ataque de Ren. Parecía más o menos el mismo ataque que el Sacrificio de Sangre. No, espera, supongo que era diferente después de todo. Una sustancia gris y maloliente empezó a salir del suelo como un géiser. El ídolo dorado antes había sido desagradable, pero esto era simplemente asqueroso. Fuera lo que fuera, que te golpeara probablemente habría sido malo, incluso para mí.

Sin embargo, había fallado a Eclair. Al igual que el Sacrificio de Sangre, eso significaba que el usuario tendría que pagar el precio de usarlo sin recibir nada a cambio. En mi caso, eso habría sido una tragedia total, considerando mi condición actual. Sí, si alguna vez necesitara usarla de nuevo, tendría que asegurarme de que no fallara. No podía permitirme olvidar que la razón por la que había funcionado con el sumo sacerdote era porque la reina lo había mantenido en su lugar.

"F-f-fueeeh… ¿Qué es eso?"

"¿Quién sabe? Aunque probablemente sea mejor no dejar que te toque".

Estábamos manteniendo la distancia, así que pensé que no estábamos en peligro, pero el suelo cerca de donde había tenido lugar el ataque empezó a disolverse en un lodo. El área circundante parecía haber sido devastada por el fuego, y un olor increíblemente rancio llenó el área mientras los hongos y el moho comenzaron a salir de la tierra. La tierra podrida se había convertido en un mar pútrido, y criaturas parecidas a moscas monstruosas comenzaron a formarse en las aguas fangosas. Esa era una habilidad maldita, si es que alguna vez vi una. Eclair parecía ser el único objetivo. Al poco tiempo, las moscas monstruosas comenzaron a caer sobre Eclair.

"¡Apunta antes de atacar! ¡Tus ataques carecen de determinación! Cuando el Sr. Iwatani desató su ataque final mientras cumplía con los deseos finales de Ost, teniendo especial cuidado de que no se desperdiciara, ese fue un ataque que tuvo peso. Creo que esa determinación es la verdadera fuerza".

El ataque maldito de las moscas monstruosas se disparó hacia Eclair… Ella saltó rápidamente sobre las criaturas y aterrizó directamente frente a Ren. Habiendo perdido su objetivo, las moscas monstruosas continuaron cargando miserablemente hacia delante antes de desmoronarse y desaparecer momentos después.

Suspiré. No pude evitar sentir que toda el área había sido terriblemente contaminada. Al parecer, el daño que este bastardo hacía a los demás no tenía fin.

"Ahora, déjame preguntarte una vez más. ¿Qué es lo que deseas después de convertirte en el más fuerte?"

"¿Después de… convertirse en el más fuerte? ¡¿Después?!"

"Así es. Dices que eres el más fuerte ahora, ¿verdad? Entonces, ¿qué harás con ese poder?"

"Grr…"

Ren no sabía cómo responder. Ah, así que eso era todo. Ahora entiendo por qué algo de la codicia de Ren se sentía tan débil. Ya me había dado cuenta de que el proceso y el objetivo habían sido cambiados. Pero más allá de ese proceso, no había nada más en la codicia de Ren.

Quizá por eso yo no había despertado la serie maldita de la codicia. Quería ganar dinero con avidez. Pero para mí, el dinero de este mundo era simplemente algo que necesitaba para sobrevivir a las olas, y ese era el alcance de mi interés en él. Eventualmente regresaría a mi propio mundo. Así que cuando llegara ese momento, dar cualquier dinero sobrante a Raphtalia como pago por todo lo que había hecho era todo lo que podría hacer con él. Por supuesto, estaría mintiendo si dijera que nunca pensé en vivir un poco más extravagantemente. Pero si tuviera dinero de sobra, lo gastaría en equipo o lo invertiría en instalaciones.

Lo mismo ocurría con la gula de Ren. Probablemente había despertado como una extensión de su deseo de ser más fuerte, pero después de consumir los puntos de experiencia de un oponente, no quedaba nada. Una vez que se convirtiera en el más fuerte, estaría satisfecho. Su gula se satisfaría una vez que su estómago estuviera lleno. No era el tipo de gula que venía del hambre insaciable, donde una persona podía comer y comer y nunca estar satisfecha.

Mi maldición era la ira. Estaba lleno de un sentimiento de ira abrumadora hacia la injusticia. El objeto de esa ira era todo este mundo, empezando por Bruja. Por supuesto, tenía esperanzas de que mi ira pudiera desaparecer cuando regresara a mi propio mundo, pero… lo más probable es que todavía me enfadara irrazonablemente a veces incluso después de regresar a mi propia realidad. Tendría que hacer todo lo posible para controlarla.

Entonces, entre estar constantemente consumido por la ira incesante y un deseo insatisfactorio de ser el más fuerte, ¿cuál sería más agonizante? Quizás la razón por la que había sido capaz de resistir mi ira cada vez más últimamente era porque había sido capaz de vengarme de Bruja y Basura hasta cierto punto. Podría haber sido que el poder de la serie maldita cambiaría dependiendo de la intensidad de las emociones del héroe.

"¡Yo… yo… yo me convertiré en el más fuerte y… salvaré al mundo!"

"¡No quiero oír hablar de una misión que te ha sido encomendada por otra persona! ¡No hay nada convincente en absoluto sobre eso!"

Eclair descartó su respuesta sin dudarlo. Después de todo, sus ojos y su voz carecían completamente de convicción.

"Si es tan difícil para ti admitirlo, entonces déjame explicártelo directamente. Te diré exactamente lo que quieres".

"¡¿Qué?!"

Ren comenzó a temblar violentamente, y Eclair finalmente pronunció su veredicto.

"No quieres volverte fuerte. ¡Sólo quieres recuperar lo que has perdido!"

"Ugh…"

"Como un tonto, fuiste a la carga sin pensar y perdiste a tus compañeros, a muchos otros y la confianza de la gente. ¡Todo lo que realmente quieres es recuperar todo eso y convertirte en el más fuerte es simplemente una meta tangible que crees que puede hacer que eso suceda! ¡Nada más!"

"¡Cá… cállate!"

"Pero aunque fueras un Dios… No, como héroe eres un Dios. Pero aun así, recuperar todo eso es imposible. ¿Realmente crees que convertirte en el más fuerte es en lo que deberías estar centrándote ahora mismo?"

"¡Cááállaaaateeeee!"

Ren golpeó salvajemente con su espada a Eclair. Me preguntaba si debería intervenir. Comencé a dar un paso adelante, pero Eclair extendió la mano como señal de que no debía interferir. Luego fue leyendo y esquivando por poco todos y cada uno de los ataques de Ren. Rayos, era buena.

"La verdad es que ya lo sabes. Sabes que no tienes tiempo para pudrirte en un lugar como éste".

"¡Cierra el pico! ¡No quiero oír lo que piensas!"

Ren no mostró signos de detenerse y siguió golpeando a Eclair.

"Tus compañeros creyeron en ti hasta el final, y por eso no son más que polvo en el viento. ¡Es en su nombre que ahora blando mi espada!"

Eclair levantó su espada delante de su pecho y luego lanzó una habilidad directamente a Ren.

"¡Técnica de la Espada Hengen Muso! ¡Multi-Golpes Demoledores!"


Eclair desató una serie de ataques que llegaron directamente a Ren. Podía ver un flujo de magia… ¿o era fuerza vital? No estaba muy seguro. Parecía un efecto especial, pero creo que era fuerza vital. De todos modos, una especie de luz comenzó a hincharse dentro de Ren. Era como si la técnica lo estuviera destruyendo de adentro hacia afuera. Debe ser uno de los ataques al índice de defensa de la vieja. Se parecía a uno que había usado conmigo antes. Recibir una cadena de tantos ataques al índice de defensa sería un infierno. Y como yo era particularmente débil ante tales ataques, el sólo hecho de mirar me hizo temblar la columna vertebral.

"¡Gah!"

"Héroe de la Espada, eres débil. Es aceptando esto que puedes volverte más fuerte."

Eclair se detuvo y devolvió su espada a su vaina.

"La gente que perdiste nunca regresará. Pero a partir de ahora, puedes vivir con suficiente propósito y luchar con suficiente vigor por ti y por todos ellos también. Te ayudaré en todo lo que pueda".

Se estaba haciendo ver bien, pero Ren no había recibido tanto daño. Pero, de nuevo, era un héroe, incluso si era un debilucho, y había desbloqueado dos series malditas. Para Eclair, esa fue probablemente una pelea muy reñida. Si hubiera recibido uno de los ataques de Ren, probablemente estaría dividida en dos ahora mismo.

"U… urgah…"

Y entonces Ren colapsó. Oh hombre, ese tipo de derrota fue sacado directamente de un anime. Quiero decir, vamos, claramente le quedaba mucha energía.

"No huyas de tus pecados. Cada vez que lo intentes, estaré ahí, interponiéndome en tu camino. Por el bien de tus compañeros fallecidos".

"Urgh…"

Ren seguía colapsado en el suelo, pero estaba llorando. ¿Fue involuntariamente? Estaba completamente quieto. Su espada larga se había convertido de nuevo en una espada normal, y el aura siniestra había desaparecido. Cuando Eclair finalmente se dio la vuelta, la llamé.

"Nunca supe que eras tan hábil en ataques psicológicos."

Elogiarla demasiado abiertamente estaría fuera de lugar para mí, así que enmascaré el cumplido como sarcasmo. Ponerlo así fue probablemente una apuesta segura.

"Suena horrible cuando lo dices así."

Eclair respondió deplorablemente, pero es cierto que ella no lo había derrotado físicamente.

"¡Se suponía que iba a ser una escena emotiva! Se suponía que iba a ser una comunión de dos corazones, a través de la espada, guiando a un alma afligida hacia la armonía. Pero usted lo arruinó completamente, Sr. Naofumi."

Ahora Raphtalia me estaba mirando mal.

"¿Lo hice?"

Pero en serio, fue básicamente un ataque psicológico, ¿no?

"Oh, parece que tenemos una pequeña pelea aquí. ¡Eeehehehe!"

Y entonces, en el peor momento posible, la misma pareja que había huido unos minutos antes apareció a la vista. ¡¿Qué demonios estaban haciendo aquí?! ¡Este no era el momento para que ellos aparecieran de nuevo! ¡Se suponía que habían huido!

"Íbamos a huir, pero entonces nos dimos cuenta de que había una nube de humo y decidimos echarle un vistazo. ¿Es uno de los otros héroes?"

"Mierda…"

Esto estaba mal. Ren y Motoyasu eran tan débiles que ni siquiera podían empezar a compararse conmigo. Sin mencionar que Ren se había desmayado y ni siquiera podía moverse.

"¿Quién podría ser?" ‒ preguntó Motoyasu.

Por alguna razón, él estaba junto a Ren y Eclair de pie, con cara de confusión. Obviamente no tenía idea de lo que estaba pasando.

"A juzgar por el poder de sus ataques y esa ráfaga de habilidades, debe ser un debilucho, no como el Héroe del Escudo."

"No tendría sentido dejar pasar una oportunidad como esta. Será mejor que lo matemos rápido".

"¡No lo permitiré!"

Eclair apuntó con su espada corta a la pareja y se preparó para proteger a Ren. No podía dejar que Ren y Motoyasu fueran asesinados tampoco. Después de todo, eso sólo haría las cosas mucho más difíciles para mí.

"¡Mueran, héroes santos!"

El hombre pequeño empezó a lanzar un hechizo y el hombre alto empezó a girar su kusarigama y a correr hacia nosotros.

"¡No en mi guardia!"

"¡No los dejaré!"

"¡Por favor, hazlo a tiempo!"

Raphtalia y yo nos lanzamos rápidamente en una carrera, y Rishia lanzó su cuchillo y estaba tratando de obstruir a los hombres haciéndolos quedar atrapados en la cuerda. ¿Debo usar el Ataque de Apoyo y lanzar una habilidad? Estaba lo suficientemente cerca para que Ren estuviera al alcance de Escudo Antiaéreo. El hombre grande se dirigía hacia el colapsado Ren y no tardaría mucho en llegar hasta él. Ni Eclair ni Motoyasu tenían un ataque lo suficientemente fuerte como para dar un golpe decisivo.

"¡Maldita sea! No quería usar esa técnica antes de dominarla, pero parece que no tengo elección".

Eclair se agachó y se preparó para realizar algún tipo de técnica. ¿Qué iba a hacer?

"¡Sr. Iwatani! No podré luchar después de usar esta técnica, pero le dará algo de tiempo. ¡Le dejo a usted la protección del Héroe de la Espada!"

"¡Lo tengo!"

Supongo que aún tenía un as en la manga. Eclair iba a darnos algo de tiempo para que yo pudiera proteger a Ren.

"¡Yo también ayudaré! Muso…"

Rishia se estaba concentrando en la preparación para usar algún tipo de técnica también. Quería convencerla de que no esperara hasta el último segundo para jugar su carta de triunfo, pero supongo que este no era el momento para eso.

"¿Son tus enemigos, Padre? ¡No me derrotarán!"

Motoyasu se adelantó de un salto y se puso junto a Eclair.

"¡Atrás, Motoyasu! ¡No eres rival para ellos!"

Sus esfuerzos eran encomiables, pero francamente, si saltaba a la batalla, las cosas se pondrían más complicadas. ¿Qué demonios iba a hacer si Ren y Motoyasu murieran aquí?

"Técnica Secreta Externa de Hengen Muso..."

"¡Parece que ganamos esta vez!"

El hombre alto sonrió y blandió su kusarigama hacia Motoyasu y Ren, mientras que el meteorito invocado por el hombre pequeño apareció en el cielo sobre ellos. Sólo podía tener la esperanza de que los ataques de Eclair y Rishia llegaran a tiempo. Me estaba concentrando mientras corría para preparar mi magia de apoyo sobre Raphtalia y el resto de nosotros.

¡Por fin! ¡Ren y Motoyasu finalmente estaban en el rango de mis habilidades defensivas!

"¡Escudo Antiaéreo! ¡Segundo Escudo!"

Eso debería darnos un poco de tiempo.

"¡Comete esto, he dicho!"

Motoyasu golpeó con su lanza al hombre alto y lo sacó de detrás del escudo que había aparecido ante él. El enemigo tenía una misteriosa barrera defensiva. ¡El ataque de Motoyasu no podría tocarlo! Aunque tuviera un arma maldita, como Ren, sus ataques no serían lo suficientemente poderosos para…

¡Pop!

Un sonido como el de un globo estallando resonó. Estoy bastante seguro de que fue más ruidoso que cuando Firo y Rishia apenas habían conseguido romper la barrera.

"¡Gah!"

La lanza de Motoyasu había atravesado la barrera sin esfuerzo y dio directamente al pecho del hombre alto. La lanza atravesó limpiamente al gran hombre, y Motoyasu empezó a mover la lanza como si fuese un juguete, con el gran hombre aún clavado en el extremo.

"¿Qu… qué?"

Tanto el hombre alto como el pequeño se quedaron atónitos.

"Ugh… gah… para… ¡maldita sea!"

El hombre alto estaba luchando por liberarse de la lanza mientras era arrojado de un lado a otro.

"Viene un meteorito hacia aquí. No necesita mover un dedo, Padre".

Motoyasu estaba mirando al cielo y observando el meteorito que volaba directo hacia él.

"¿Cuánto tiempo vas a estar pegado a mi lanza? ¡Es antiestético!"

A pesar de ser el que le había ensartado, Motoyasu reprendió al hombre alto mientras le miraba como si fuese un trozo de basura.

"¡Ve… Vete al infierno! Urgah…"

Era todo lo que el hombre ensartado podía hacer para dar una respuesta mientras seguía luchando. La sangre brotaba de su boca. Casi se las había arreglado para sacarse la lanza del pecho.

"Parece que ustedes dos son enemigos de mi Padre. ¡Muerte a los enemigos, he dicho!"

Motoyasu agarró con fuerza su lanza.

"¡Lanza Explosiva!"

La punta de la lanza de Motoyasu empezó a brillar de un rojo brillante.

"¿Qué…? ¡Urgaaaaahhhhhhh!"

El hombre alto y ensartado estaba gritando mientras intentaba liberarse de la lanza, pero una fuerte explosión resonó y una masiva explosión ocurrió en la punta de la lanza de Motoyasu.

"¡Gaaahhhhhhh!"

Aún pegado al final de la lanza de Motoyasu, el hombre alto explotó en pedazos ante nuestros ojos. Afortunadamente no fue una de esas escenas desagradables en las que pedazos de carne salían volando. La explosión lo había reducido a átomos.

"¿Qué… qué…? Estás bromeando, ¿verdad?"

El hombre pequeño estaba estupefacto. Pero debe haberse recuperado rápidamente, porque mostró una sonrisa vulgar antes de hacer un comentario.

"Eeehehehehe… Nunca esperé que lo matarían. Resucitarlo va a ser un fastidio."

Se reía a carcajadas de la muerte de su compañero. Estos cretinos realmente tenían una mentalidad de jugadores. Eran incluso peores que Ren.

"Translocación Ligera… no parece ser útil, supongo. Esto ha resultado ser una verdadera molestia".

"¡Tú eres el siguiente, he dicho!"

"¡Me gustaría verte intentarlo!"

El hombre pequeño sacó su shamshir y se preparó para enfrentarlo en cualquier momento. Luego se volvió hacia Motoyasu y justo cuando estaba a punto de correr hacia delante… Motoyasu ya estaba de pie justo delante del hombre. ¡¿Cuándo ocurrió eso?! Aparte de la defensa, todas mis estadísticas fueron reducidas a más de la mitad debido a una maldición, pero aun así, seguramente él no podía moverse tan rápido que yo no pudiera verlo, ¿verdad?

"¡¿Sr. Naofumi?! ¿Crees que el Héroe de la Lanza…?"

"¡¿Héroe de la Lanza?!"

"Fuueeehh…"

Motoyasu acababa de hacer volar en pedazos a un hombre y aun así actuaba sin que le afectase. Había algo en su expresión que le hacía parecer un loco. Oh, es cierto. Motoyasu también estaba usando un arma maldita. Lo había olvidado ya que en realidad me había estado escuchando, pero Motoyasu obviamente no estaba en sus cabales.

"¡Rah!"

"¡Demasiado lento! ¡Muerte a los enemigos de mi padre, he dicho!"

Motoyasu giró su lanza hacia un lado. Cortó limpiamente la shamshir del hombre pequeño… y su cuello también.

"¿Qué…"

Sangre brotó sobre todo Motoyasu. El rojo había sido uno de sus colores favoritos para empezar, y ahora estaba cubierto de sangre. Estaba rojo de pies a cabeza. Haber visto a dos enemigos aparentemente formidables muertos sin esfuerzo en un solo instante nos había dejado sin palabras.

"Motoyasu… Tú… ¿Cómo te volviste tan fuerte?"

"¡Tus palabras nunca pueden estar equivocadas, Padre!"

"En otras palabras, ¿usaste los métodos de mejorado de los que te hablé?"

Motoyasu asintió sin dudarlo, como si insinuar algo así fuese natural. Eso significaba que el Motoyasu que estaba aquí con nosotros había implementado todos los métodos de mejorado de los cuatro héroes santos. Encima de eso, probablemente también había mejorado su arma de la serie maldita. Probablemente estaba en la fase IV, como mi Escudo de la Ira, o tal vez incluso en la fase V.

Ese escudo había hecho una gran diferencia al luchar contra la Tortuga Espiritual y Kyo. Era ridículamente duro y tenía algunas habilidades poderosas, pero ¿qué pasa con el caso de Motoyasu? Sólo tenía sentido que su arma equivalente tuviera un poder de ataque extraordinariamente alto. En otras palabras, Motoyasu ahora poseía una colosal cantidad de poder. Estaría muy lejos de la fuerza mediocre que Ren había mostrado. Eso era ciertamente tranquilizador.

Loco. Pensar que había sido capaz de aniquilar a los enemigos de una manera tan fácil y brutal con los que yo había pasado por momentos tan difíciles.

"Eso soluciona lo de todos los enemigos" ‒ dijo.

"Sí, así es."

Los enemigos habían aparecido inesperadamente, pero nos las habíamos arreglado para proteger a Ren, gracias a Motoyasu. El giro inesperado de los acontecimientos me había hecho perder los estribos, pero ahora teníamos que centrarnos en Ren.

"De todos modos, saquemos a Ren de aquí."

"Lo tengo."

Por el rabillo del ojo, miré al cadáver caído del hombre pequeño cuando Eclair y yo levantamos a Ren del suelo.

"Pongámoslo en el carruaje y llevémoslo a la aldea" ‒ le dije.

"Así es, lo dejamos junto al escondite de los bandidos, ¿no?" ‒ Contestó Eclair.

"Sí. Necesitaremos encontrar a Firo también" ‒ dijo Raphtalia.

"Sí, ya que huyó a algún lugar con Raph-chan."

"Fuueeeehhh… ¿Qué hemos hecho?"

Rishia estaba justo ahora notando el estado de las cosas y haciendo una conmoción. Curiosamente, le eché un vistazo a nuestro entorno. Un cadáver sin cabeza. Tierra putrefacta. Habría sido difícil describir en pocas palabras la feroz batalla que había tenido lugar aquí.

Pero espera un minuto, los cadáveres de los hombres no se habían convertido en luz. Me preguntaba por qué. Hubiera sido bueno que nos dieran una pista sobre cómo evitar que nuestros enemigos resucitaran.

"Muy bien, Motoyasu, ven con…"

Miré hacia donde esperaba que estuviese Motoyasu, pero no había señales de él allí. Entonces oí un sonido agudo, así que miré en esa dirección. A poca distancia, Motoyasu estaba caminando silbando, por alguna razón.

"¡Motoyasu!"

Estaba a punto de pedirle que se detuviera, pero se dio la vuelta y contestó.

"¡El héroe siempre debe hacer su salida al salvar el día! ¡Adiós, Padre!"

"¡No habrá salidas! ¡Deja de hacer el tonto!"

Estaba usando un arma maldita. ¡Sería un problema si se fuera y desapareciera de nuevo en un momento como éste! No sé cuáles eran las consecuencias por usarla, pero estaba seguro de que no serían bonitas. Pero antes de que pudiera decírselo, algo se acercaba a Motoyasu por detrás. ¿Era el carruaje de Firo?

"¡Nooooo! ¡Mi carruaje!"

¿Eh? Firo vino corriendo desde una distancia corta.

"¡Gweh!"

El carruaje de Firo estaba siendo tirado por… ¿eh? Eran tres… firoriales, uno rojo, uno azul y uno verde.

"¡Hasta la vista, he dicho!"

Motoyasu salió corriendo junto al carruaje mientras se agarraba a un lado como si estuviera a punto de subir a un vehículo a toda velocidad.

"¡Firo-tan! ¡Padre! Si alguna vez se encuentran en un aprieto, sepan que vendré corriendo".

“¡Devuélveme mi carruuuuuaaaajeeeeeee!”

Firo fue a perseguir a Motoyasu con las mejillas hinchadas y furia en los ojos. Suspiré. Pero supongo que yo también me enojaría si alguien fuera y usara algo mío, como si fuera de su propiedad. Podía entender cómo se sentía.

"¡Rafu!"

Mientras Firo pasaba corriendo, Raph-chan saltó de ella y se subió a mi hombro.

"Bienvenido de nuevo, Raph-chan" ‒ le dije.

Probablemente la había pasado mal, con Firo llevándola a cualquier lugar así. Firo había ido detrás de Motoyasu, así que si todo salía bien, quizás podríamos capturarlo a él también. Aunque, a juzgar por la forma en que estaba ahora, eso no iba a ser fácil.

"¡Rafu! ¡Rafu Rafu rafu!"

Por alguna razón, Raph-chan saltó sobre mi cabeza y me señaló algo como lo había hecho al señalar el alma de Kyo antes. De repente pude ver las almas de los dos hombres que acabábamos de derrotar.

"¿Oh? Parece que el Héroe del Escudo puede vernos. Eeehehehe."

"¿Ah, sí? Como sea, está bien. Perdimos esta vez, pero te mataremos a ti y a tus amigos la próxima vez. ¡Voy a hacer que pagues por hacernos esto!"

¿Hmm? Algo sobre esta situación… Parecía que debíamos ser capaces de hacer algo.

"S'yne, puedo ver las almas de esos asquerosos de allí."

"Sí. Las almas resu‒‒‒"

Su discurso se estaba cortando como de costumbre y no podía entender lo que decía. ¡Pero! Sabía de un ataque que probablemente sería efectivo en un oponente como este. De hecho… La situación era exactamente igual que cuando derrotamos a Kyo.

"Raphtalia, ¿ves esos espíritus de allí? Usa la Espada Espiritual para… picarlos".

"¡E… entendido!"

"¡¿Qu… qué?!"

Las voces de la pareja se quebraron cuando gritaron. Probablemente pensaron que no podríamos hacerle nada a sus espíritus, pero estaban equivocados. No podíamos simpatizar con los enemigos que intentaban matar a los héroes. Si no hiciéramos nada ahora, simplemente habrían vuelto para vengarse. Necesitábamos tomar medidas ahora mientras tuviéramos esta oportunidad. Si logramos matarlos, sería como ganar el premio gordo. Eso significaría que habíamos encontrado una forma de evitar que los enemigos resucitaran.

Pero en los juegos en línea, siempre que resucitaras, volverías a algún tipo de punto guardado. Entonces, ¿por qué estaban sus almas merodeando por ahí? Y entonces recordé lo que había estado pasando aquí hace unos momentos. Ahora tenía sentido. Motoyasu y Ren habían desestabilizado el campo magnético de la Tierra. Sus almas deben haber quedado atrapadas aquí por la misma razón por la que las habilidades de teletransporte no podían ser usadas.

"¡Eek! ¡Pa-pa-paraaa! ¡Aléjate!"

"¡Espera! ¡Escucha! Si nos deja ir, haremos una excepción especial sólo por…"

"Desafortunadamente para ustedes, no estoy dispuesto a confiar en nadie que hable así. Raphtalia, córtalos."

"Entendido. ¡Espada Espiritual! ¡Corte al Alma!"

Raphtalia usó la katana que había sido desbloqueada por los materiales del Devorador de Almas y cortó el aire donde yo señalaba.

"¡Gaaaaahhhh!"

Su habilidad para cortar el alma cortó las almas del par, que luego se disiparon y desaparecieron. Sería una verdadera hazaña si de alguna manera se las arreglaran para resucitar. Volví a mirar sus cadáveres, pero no mostraron signos de convertirse en luz. Supongo que ahora estaban muertos de verdad.

"Les ganamos‒‒‒‒‒‒ ¿les ganamos? Y pensar que podrías‒‒‒‒‒‒"

La voz de S'yne se rompió mientras susurraba. Una mirada de alivio estaba en su cara. No estaba seguro exactamente de lo que ella había tratado de decir, pero estoy bastante seguro de que entendía cómo se sentía. Finalmente habíamos derrotado a un enemigo que siguió volviendo a la vida, sin importar cuántas veces los mataron. Por supuesto que se sentiría aliviada.

"Terminamos teniendo que quitarles la vida. Deja un mal sabor de boca" ‒ susurró Raphtalia mientras devolvía su katana a su vaina.

"Los cretinos decían que su mundo era el más fuerte. No era como el sentido de deber que tenían Cristal y los demás. Eran repugnantes. No hay necesidad de sentir lástima por ellos" ‒ le dije.

Me di cuenta de que no eran del tipo de los que atienden a razones. Se sentía como si hubiéramos estado luchando contra niños en cuerpos de adultos. El combate mortal era un juego para ellos. Estoy seguro de que la razón por la que hablaban como si todo fuera un juego mientras peleábamos es porque confiaban en que estarían bien aunque murieran. Era un escenario donde teníamos una vida, y ellos tenían vidas infinitas… No, gracias.

Tenía el impulso de quejarme de que nuestros problemas siempre se amontonaban de repente de esta forma, pero… Supongo que ahora mismo debería estar contento de que hubiéramos ganado.

"Puede que todavía haya algunos de sus compañeros por aquí. Seamos cautelosos al regresar. No bajen la guardia".

"Entendido".

Esperamos a que Firo regresara y luego nos dirigimos de vuelta a la aldea.

Por cierto, Firo había ido detrás de Motoyasu pero se quedó sin fuerzas antes de que ella pudiera alcanzarle. Sheesh… Motoyasu no era más que un problema. Aun así, quería pensar que el hecho de que había estado actuando en nuestro nombre era una señal de que había cambiado. Si era tan fuerte, estaba seguro de que no terminaría muriendo fácilmente.


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Delirios de Lord:
Oye, este Motoyasu me cae mejor jajajaj.
'Es antiestético' lol.