27 oct 2019

Tate No Yuusha Vol 14 Cap 04

Autor: Aneko Yusagi

Traductor: Lord

Editor: Lord



04 Viento en Popa

En los días siguientes, los líderes y otros con autoridad de los asentamientos circundantes vinieron a pedir unirse a nuestras fuerzas. Parecía que estaban de acuerdo en que liberar a un monstruo sellado para echarnos era ir demasiado lejos.

Por supuesto, los que estaban en el poder trataron de explicarlo diciendo que el sello simplemente se rompió por sí solo debido a nuestra llegada. Pero debido a que el Emperador Celestial bendijo a los monstruos, y a su orden de no dañar a las criaturas vivientes, tales afirmaciones fueron recibidas con desconfianza.

Sin embargo, algunos aún les creyeron y vinieron en busca de pelea. Aún así, cuando veían al firorial Firo a la cabeza de las fuerzas revolucionarias, su moral se desvanecía y no representaban ninguna amenaza.


“Amo, todos están huyendo de nuevo” ‒ dijo Firo.

“Me di cuenta.” ‒ Para empezar, yo mismo no estaba seguro de la razón, pero parecía que había todo tipo de mitos y leyendas en Q’ten Lo, y las estábamos aprovechando. La presencia de Firo parecía actuar como una especie de prueba de fe.

“¡Rescatemos al pájaro divino que fue capturado por los infieles!” ‒ gritaban algunos.

“Parece que algunos de ellos tienen un poco de energía después de todo” ‒ comenté.

“¡Les daré un buen golpe!” ‒ Firo se ofreció brillantemente.

“¡Hagámoslo!” ‒ Algunos enemigos aún entraron a la fuerza, pero también significaba que ahora estaban divididos entre dos propósitos: tomar la vida de Raphtalia y capturar a Firo.

Por su parte, Raphtalia era ahora capaz de disponer de la mayoría de las bendiciones relacionadas con las piedras sakura del destino. Cuando nos encontramos con aquellos bendecidos con el Encantamiento Astral, ella fue capaz de usar su Supremo Corte Definitivo del Destino e inmediatamente los hizo callar. Parecía que les daban bendiciones a cualquier viejo debilucho.

Así que las cosas iban bien. Las fuerzas revolucionarias se estaban expandiendo a un ritmo acelerado, hecho posible, muy probablemente, por la pronta aceptación del pueblo para un nuevo Emperador Celestial. Solo ayudaba el hecho de que la reputación del actual Emperador Celestial estaba por los suelos, por la continua liberación de monstruos sellados cerca de los puntos por los que avanzábamos. Ya habíamos peleado con muchos otros monstruos sellados. Derrotarlos siempre proporcionaba algún tipo de arma. Por supuesto, estas armas también estaban siempre malditas.

Haciendo balance, en ese momento, ya habíamos encontrado la espada, las garras, una lanza y un hacha. ¡En serio, cuántas de estas cosas habían sido selladas! Incluso habíamos empezado a enviar exploradores para capturar a los que trataban de romper los sellos.

Las cosas entre las fuerzas del Emperador Celestial se estaban desmoronando, en serio. Me hizo sentir con ganas de preguntar si realmente les importaba. En cuanto a por qué el enemigo intentaba capturar a Firo.

“Amo. ¿Por qué quieren venir por mí?” ‒ preguntó.

“Ah, eso es porque uno de los animales que el Emperador Celestial al que nos enfrentamos quiere proteger es el firorial, y la luminaria sakura es un símbolo de poder nacional.”

“¿Y qué?” ‒ Eso no fue suficiente para que Firo entendiera el concepto. Necesitaba intentar explicar las cosas con más detalle.

“Firo, tanto tu raza como el patrón de tu cuerpo son símbolos importantes para este país. De hecho, tienen connotaciones divinas. Eso significa que cuanto más profunda es la fe de aquellos contra los que luchamos, más difícil es para ellos luchar contra ti.” ‒ Como los animales de la cresta familiar de la época Edo en Japón, yo estaba pensando en los perros, por alguna razón, pero era algo así. Sí, mis conocimientos de historia japonesa también apestaban.

Lo que esto significaba en general, entonces, era que cuanto más leales eran nuestros oponentes, más difícil era para ellos intentar herir a Filo.

“Hmmm. ¿Me quieren a mí? ¡No quiero que me vuelvan a exhibir!” ‒ Parecía que Firo finalmente lo había resuelto, y el trauma de sus experiencias en el mundo de Kizuna estaba volviendo para perseguirla.

“Está bien. Incluso si te atrapan, no te van a tratar mal. Para nada.”

“¿De verdad?”

“Dicho esto, si te capturan, no podrás ver a Melty.”

“¡No!”

“De todos modos, Firo. Si puedes, mantente en forma firorial por un tiempo. En esta nación, eso será una contribución casi tan grande como la de Raphtalia con su traje de miko.”

“¿Qué significa eso?” ‒ preguntó Raphtalia.

Bueno, que teníamos que hacer uso de ella. No hay otra opción. Sería interesante ver cuán profunda es la tumba que el Emperador Celestial cavaría para sí mismo. Aparentemente toda esta orden de protección había comenzado con su obsesión por los firoriales. Perros en Japón, extrañas criaturas pájaros aquí. Parecía legítimo.

Y así nuestro progreso continuó. Hasta que…

“Finalmente te atrapé…”

“Hola, ha pasado mucho tiempo.”

S’yne se unió a nosotros.

Habíamos conocido a S’yne en Zeltoble, la tierra de mercaderes y mercenarios. Era una portadora de armas vasallas de un mundo paralelo a éste. El mundo del que era originaria aparentemente ya había sido aniquilado, por lo que ahora se encontraba moviéndose con las olas, ese terrible desastre que une a todos los mundos paralelos, de mundo en mundo. Le había pedido que comprobara Siltvelt junto con Wyndia y ese grupo, porque había detectado el olor de cierta fuerza contra la que S’yne se oponía fatalmente.

También la había dejado a cargo de la aldea, por si acaso.

Recuerdo que mencionó que vendría si la necesitábamos… pero probablemente había sido bloqueada por la barrera y era incapaz de transferirse. Yo también me sentí un poco mal por ello.

Entonces S’yne se agarró a mí.

“¿A-a qué crees que estás jugando?”

“¡Sí! ¡Quita tus manos! ¡Abrazar al amo Naofumi no está permitido!” ‒ Raphtalia y Atlas espetaron sorprendidas.


Yo le había caído bien a S’yne.

Sin embargo, quizás debido al daño que sufrió su arma vasalla cuando su mundo fue aniquilado, su voz tenía extraños cortes mezclados y por eso no podía comunicarse bien. Así que habíamos adjuntado una herramienta con una función de traducción de uno de sus enemigos a una muñeca familiar y la usamos para conversar con ella.

Quizás la familiar también contenía una pseudo-personalidad, porque hablaba con bastante fluidez.

La familiar había empezado pareciéndose a Raph-chan y Sadina en su forma teriántropa, pero después de quejarme de que una Raph-chan que hablaba normalmente me desagradaba, se había convertido en una muñeca con la forma teriántropa de Keel y ahora hablaba por ese medio.

Era más educada que la chica en la que se basaba.

Me preguntaba qué hacía esa cachorrita traviesa en el pueblo.

La muñeca Raph original, por cierto, terminó en un lugar privilegiado en mi habitación. Por si acaso te lo estabas preguntando.

En cualquier caso, S’yne sólo quería protegerme, y había desarrollado el hábito de aparecer incluso cuando el momento no era tan oportuno.

“Cálmense las dos.” ‒ Me dirigí a las chicas que seguían irritadas antes de pasar a S’yne. ‒ “Pero, ¿cómo llegaste aquí?” ‒ Raphtalia era meticulosa y Atlas estaba celosa. Necesitaba calmarlas y luego hablar con S’yne. Como mínimo, las habilidades de transferencia no podían entrar en Q’ten Lo, esta nación tan aislada del mundo exterior, y yo había dejado a Siltvelt y a la aldea bajo su protección.

“Tomas muchos riesgos‒‒”

“Se arriesga mucho, Sr. Iwatani, así que tomamos un barco en Siltvelt.”

“Ah, ¿entonces llegó el barco después del nuestro?”

“Sí.”

“Esta vez‒‒”

“Esta vez, ella desea ayudar a defenderte.”

“De alguna manera, las cosas han ido moviéndose, ¿no?”

Sin embargo, fue gracias a S’yne que logramos acercarnos a Siltvelt utilizando una habilidad de transferencia. Ese fue un gran punto a su favor. Sin eso, probablemente sólo estaríamos llegando a Siltvelt en estos momentos. Eso nos había ahorrado mucho tiempo. Ella había hecho más que suficiente, en general.

Para S’yne, sin embargo, eso claramente no fue suficiente.

“Bueno, entonces, ahora que S’yne ha llegado...” ‒ El asunto era, para ser honesto, que ya no estábamos pasando por un momento tan difícil.

Después de todo, Raphtalia era ahora capaz de anular las bendiciones del enemigo, y las armas  piedra sakura del destino daban cierto margen de maniobra para anular sus mejoras. Sólo necesitábamos seguir así e íbamos a ganar.

“Sin embargo, ella todavía quiere protegerte.” ‒ Hmmm. Realmente mostraba una gran devoción. Supongo que podía mantenerla cerca hasta que estuviera satisfecha. Aunque ella sólo podía transferirse a sí misma, yo también había aprovechado su capacidad de moverse con tanta facilidad en numerosas ocasiones.

“Vale, me rindo. Puedes protegerme todo el tiempo que quieras.”

“Muy bien‒‒”

“Ella ofrece su acuerdo.” ‒ Ya lo había pensado antes, pero aunque se cortaba durante la conversación, S’yne era una charlatana. Por su apariencia, primero pensé que era más del tipo melancólico, pero parece que me equivoqué.

“Hmmm, el olor de un enemigo poderoso.”

“¿Estamos a punto de ser emboscados?” ‒ Me volví para mirar a Atlas, ya que parecía que había sentido algo.

“Estoy hablando de este nuevo rival en busca de su afecto, amo Naofumi.”

“¿Quién? ¿S’yne?” ‒ La propia S’yne inclinó la cabeza en un estado de perplejidad. Parecía que ese no era el caso.

En cualquier caso, nos encontramos de nuevo con S’yne y continuamos nuestra conquista de Q’ten Lo.

***

A medida que expandimos nuestro territorio, también encontramos el tiempo para ir a cazar.

Por supuesto, nuestro objetivo principal era, ¿cuál? ¿Para aumentar la seguridad pública, supongo?

“Q’ten Lo tiene un ecosistema único. La experiencia de cazar aquí es bastante buena.” ‒ comenté. Los monstruos que trataban de hacer daño a la gente atacaban las aldeas, pero no podían ser repelidos. Estaban expandiendo su hábitat, y ese espacio también tenía que ser reclamado, pero con la orden de no dañar a los seres vivos, tampoco era posible que la gente los cazara. Hablando de un desastre ilógico. ¿Estaban logrando cazar a algunos de ellos lejos de los ojos vigilantes de los que estaban a cargo? Cuando pregunté sobre eso, me dijeron que se había fomentado fervorosamente una cultura de informantes y traición, y que correr el riesgo no valía la pena.

Por lo tanto, las fuerzas que se unieron a nuestro lado fueron enviadas a cazar monstruos y luego nos proporcionaron algunos de los monstruos derrotados como materiales. Los monstruos de Q’ten Lo eran muy parecidos a los espíritus japoneses tradicionales: kamaitachi con hoz y kitsunes. Cosas como esa.

“Sabes, tienes razón.” ‒ Los rayos de Sadina los aniquilaban en segundos, haciendo de este un proceso suave y simple, pero proporcionaban mucha experiencia. En términos de fuerza, probablemente podrían ser derrotados en el nivel 50 sin mejoras de héroe, pero la experiencia obtenida era igual a la de monstruos mucho más fuertes. En términos de juego, este era un punto de grindeo eficiente.

“No son tan diferentes de los monstruos con lo que se luchan en el mar.” ‒ comentó Sadina.

“¿De verdad?” ‒ No había peleado mucho en alta mar, pero eso me recordó que después de que el nivel de Sadina había sido reajustado, se fue sola al mar y había subido su nivel considerablemente.

“Si quieres, puedo darte una tutela especial, pequeño Naofumi, uno a uno. No es la primera vez que hago una oferta así.”

“Sí, lo recuerdo.” ‒ Si salía a cazar al mar con Sadina, estaba bastante seguro de que sería  arrastrado a algún lugar loco. Demasiado aterrador para arriesgarse.

“Sadina, por favor, concéntrate en la lucha.”

“Bien dicho. Pero si hay alguna abertura, te atacarán, pequeño amo Naofumi.”

“¿Y me lo dices tú? Si tienes tiempo para hablar, sigue cazando.”

Se sentía como si hubiera pasado bastante tiempo desde que hicimos esto.

“Eso me recuerda‒‒”

“Lo que le recuerda a S’yne, ella dejó dicho en Siltvelt que Ratotille y Wyndia recolectaran materiales de monstruos para el Héroe del Escudo.” ‒ Nos informó el familiar de S’yne.

“Vaya, eso es una gran ayuda.” ‒ El desarrollo de la aldea estaba ralentizando el trabajo de desbloquear mi escudo. No había razón para no aceptar estos materiales de monstruos de Q’ten Lo. Luego tendría que darle algunos a Itsuki y a Ren también. Si salía a cazar con Itsuki, las armas de los héroes rebotarían entre ellas, así que él se fue con Rishia.

“¿Esto es lo mejor que tienen?” ‒ Fohl acabó con otro monstruo y me miró.

“Estás trabajando más duro que Atlas. Te daré crédito por eso.”

“Huh.”

“¡Hermano! ¡No te dejes llevar sólo porque el amo Naofumi te dijo algo bueno!”

“¡¿Qué…?!” ‒ Ahora ella estaba celosa porque yo lo elogiaba por hacer lo mejor que podía. Completamente irrazonable.

“¡Entonces lucharé más duro! ¡No voy a perder contra Raphtalia o mi hermano!” ‒ Con eso, Atlas se descontroló.

“¡Cu-cuenta conmigo!” ‒ Fohl sonaba muy feliz. ¿Era eso realmente todo lo que tenía que hacer? Creo que estaba aprendiendo a manejar a esos dos. Si alababa un poco a Fohl, eso empujaba a Atlas a esforzarse más.

“¿Qué es esto? ¿Un desafío de caza? ¡Entonces no me dejarán atrás!” ‒ Sadina anunció.

“Lo estás haciendo bien. Incluyendo tu uso de la magia, creo que eres la que más caza, Sadina.” ‒ Quizás debido a que era originaria de aquí, Sadina había derrotado a la mayoría de los monstruos a los que nos enfrentamos.

El aumento de la seguridad general en los alrededores a través de la caza de este tipo también compraba la gratitud de los pueblos y aldeas que habíamos ocupado.

“¡Muchas gracias! El revolucionario Emperador Celestial y su séquito están haciendo cosas maravillosas, reduciendo el daño causado por los monstruos.” ‒ dirían.

“No creo que podamos cambiar todo el ecosistema tan fácilmente, pero deberían estar bien por un tiempo.” ‒ diría yo a cambio. ¿Hacer la vista gorda ante los estragos causados por los monstruos e incluso castigar a los humanos que se defendieron? ¿Qué estaba pensando este imbécil? Tales acciones le habían dado a la gente mucho en que pensar.

***

Pasaron unos días de esta manera, y pudimos tomar el control de un tercio de Q’ten Lo. No había pasado mucho tiempo desde que llegamos, así que yo también me sorprendí de esta velocidad.

Sentíamos que estábamos haciendo un progreso aún mejor que el otro plan, de simplemente entrar a hurtadillas y tomar la cabeza del Emperador Celestial enemigo.

“Me recuerda un poco a nuestro viaje de escape en el mundo de Kizuna.” ‒ Al tratarse de una nación similar a Japón, había muchas similitudes. ‒ “Quiero decir, más o menos por la presencia de la lumina sakura y si es o no una tierra Japonesa-Raphtalia.”

“¡Rafu!”

“¿Todavía sigues con eso?” ‒ Raphtalia refunfuñó.

“¡Hay estatuas que se parecen a Raph-chan en todas partes! No puedo evitar que esto parezca un parque temático salvaje de Raphtalia.”

“Vas a por lo que te gusta, pequeño Naofumi, te lo reconozco.” ‒ dijo Sadina. No sólo me gustaba. Estaba pensando seriamente en llevarme a casa al menos una de esas estatuas como recuerdo.

“A medida que nos acercamos a esta vieja ciudad, veo más cosas que se parecen a Firo.”

“Yo también. Las estatuas de este pájaro divino que el Emperador Celestial ha levantado. Se parece a Firo.”

“¿Dicen que su colorido no existe?” ‒ ¿Firo era realmente un espécimen tan raro? ¡Sólo me costó 100 monedas de plata!

“No es completamente única.” ‒ respondió Sadina, mirando a Firo. ‒ “Pero las leyendas y cuentos transmitidos en cada región en realidad difieren un poco de los verdaderos firoriales. Por eso, la apariencia y el colorido de Firo son absolutamente perfectos.” ‒ Era una firorial criada por un héroe, después de todo.

“¿Crees que quizás Fitoria vino a este país en el pasado?” ‒ No es una mala suposición por mi parte. Si hubieran estado expuestos a ella en el pasado, las imágenes podrían permanecer y se cambiaron a blanco y rosa debido a la coloración de las flores de las luminarias sakura.

“No puedo oír la voz de Fitoria.” ‒ dijo Firo. A veces Fitoria nos observaba a través de Firo. Parecía que eso no estaba sucediendo en ese momento. ¿Tal vez debido a la barrera alrededor del país?

En cualquier caso, la forma y el colorido de Firo estaban causando todo tipo de problemas a nuestros rivales.

“Parece que no volveremos a ver a Kizuna y a los demás. Si los vemos, será divertido traerlos aquí.” ‒ Incluso Cristal podría mostrar su cara. Sería grandioso mostrarles a todos una nación con Raphtalia a cargo. La habilidad de Cristal, Flor Lunar de Nieve Inversa, encajaría perfectamente.

“El paisaje definitivamente vale la pena verlo.” ‒ A veces me veía a mí mismo preguntándome si a todos les iba bien.

Mientras volvíamos, sintiéndonos muy bien, nos encontramos con ese pervertido idiota de Motoyasu II tratando de ligar con una chica.

“¡Ah! Mi bella dama, ¿le gustaría tomar un té conmigo?” ‒ En serio, ¿qué era este tipo?

“¡Geh!” ‒ Mientras nos acercábamos, la chica a la que apuntaba inclinó su cabeza hacia nosotros y salió corriendo, y él se volvió hacia nosotros.

“¿Dónde está el viejo?” ‒ Le pregunté.

“¡Ja! ¿Crees que no puedo escaparme de Erhard?”

“Mira, si vas por ahí malgastando dinero, tendremos que atarte.” ‒ Motoyasu II sólo dio una carcajada y mostró algo de dinero de Q’ten Lo. Mostrando su riqueza, ¿verdad? Se lo arrebaté de sus manos.

“¡Oye, eso es mío!”

“Sólo porque lo cogiste del monedero del viejo, ¿verdad?” ‒ Este idiota parecía que gastaba dinero fácil y rápido, lo que significaba que verle con tal dinero era ciertamente sospechoso. Al parecer, había hecho de las suyas con una serie de fichas por toda la ciudad portuaria. De hecho, a mi comentario sobre cómo obtuvo estas riquezas, miró con recelo y comenzó a silbar. Lo sabía. Le devolvería el dinero al viejo más tarde.

“De todos modos…” ‒ Revisé al grupo que estaba conmigo. Sólo se divertiría si las mujeres se encargaran de esto. ‒ “Fohl, Gaelion, llévenselo.”

“¡Kwaa!” ‒ Gaelion asintió respetuosamente a mis órdenes.

“¡Qué!” ‒ Fohl sonaba un poco menos contento. Al igual que Motoyasu II.

“¿No me dejarás pasar tiempo con una de esas caras bonitas que tienes aquí?” ‒ se quejó. Sin embargo, ante esa respuesta, Fohl se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y asintió rápidamente.

“Muy bien.” ‒ concedió.

“Puedes irte y divertirte con Atlas cuando regreses.” ‒ le dije.

“No tardaremos mucho.” ‒ Eso me recordó que en una tienda de allá atrás vendían horquillas ornamentadas, y él las había estado observando de cerca. Él estaba planeando comprar una, seguro. Le había dado suficiente dinero para gastar como para pagar por lo menos una de ellas.

“¡Kwaa!”

Gaelion inmovilizó los brazos de Motoyasu II detrás de su espalda, colocó sus mandíbulas sobre su cuello, y comenzaron a caminar.

“¡Maldita sea! ¡Déjame ir! Pensé que incluso si ese mocoso del escudo me atrapaba, al menos podría estar con algunas de las bellezas con las que se juntaba, ¡pero esto es un festival de salchichas! No me digas, ¿anota para ambos bandos?”

“¡De qué estás hablando!” ‒ Rayos, no había forma de ayudar a Motoyasu II. ¿Realmente amaba tanto a las mujeres?

“Me quedaré contigo incluso después de que vuelva mi hermano, amo Naofumi.” ‒ ofreció Atlas.

“No, ve a pasar un tiempo con Fohl.”

“No quiero hacerlo.” ‒ Para ser honesto, ella también era una molestia.

“En serio…”

“¿Eh?” ‒ S’yne estaba apuntando a Motoyasu II mientras mostraba su arma. Claro, por supuesto. Ella tenía unas tijeras piedra sakura del destino que él hizo, ¿verdad? Tenían la capacidad de copiar. Empezaron como dos espadas piedra sakura del destino, ¿verdad? S’yne estaba mirando las tijeras, cautivada.

“Ella dice que él tiene una gran habilidad” ‒ tradujo la familiar de S'yne.

“Nunca dije que no la tuviera.” ‒ Tal y como dijo el viejo, Motoyasu II hacía un trabajo de calidad a una velocidad notable. Su stock de piedras sakura del destino se había agotado, lo que significaba que las que usábamos como escudos eran ahora las últimas.

“¿Rafu?”

“Eso me recuerda‒‒” ‒ comenzó S’yne.

S’yne señaló a Raph-chan y dijo algo. Recientemente el sonido de corte había ido empeorando, lo que significaba que no podíamos comunicarnos en absoluto sin el juguete de peluche. Me preocupaba que quizás su arma vasalla también se estuviera rompiendo.

“¿Pregunta qué pasó con el muñeco gigante Raph-chan?”

“Hmmm…”

“¿Disculpe? ¿Está planeando hacer algo? Esta es la primera vez que oigo hablar de ello.” ‒ preguntó Raphtalia. Ah, cierto. Había olvidado decirle algo a Raphtalia sobre esto.

“Espero que podamos hacer a Raph-chan un poco más grande. Surgió que tal vez S’yne pueda usar una de sus habilidades especiales de ataque para crear un familiar de emergencia.” ‒ expliqué. Aparentemente tenía una habilidad que le permitía controlar a las muñecas gigantes. Estaba pensando en permitirlo, con la condición de no permitirle hablar.

“¡Voy a vetar eso!” ‒ gritó Raphtalia.

“¿Rafu? ¡Rafu, rafu!” ‒ Raph-chan estaba mirando la conversación y ladeó la cabeza.

“Basta de tonterías.” ‒ Cambié de tema por la fuerza. ‒ “Vayamos al cuartel general de la ciudad y planifiquemos nuestro próximo movimiento.”

Luego regresamos al edificio más grande de la ciudad.

“Usted también tiene que entrenar, ¿no?” ‒ Raphtalia dijo. Sí, no me lo recuerdes. Aún no había dominado el estilo Hengen Muso. Realmente quería abrocharme el cinturón y entrenar un poco, pero con todos estos problemas apareciendo todo el tiempo, no pude encontrar una oportunidad.

“Creo que las batallas serían mucho más fáciles si usted pudiera adquirir algo de magia de clase Liberación.” ‒ dijo. La única vez que lo logré, con Ost, también resultó ser la única vez. Me sentía tan cerca que sentí como si estuviera justo ahí, pero algo… algo todavía faltaba. Sólo necesitaba acercarme a esa sensación.

En cualquier caso, era definitivamente magia que quería obtener antes de la eventual batalla contra el Fénix.


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Delirios de Lord:
Aawww S'yne es una cuchitura.
Pero mejor que se quede sin hablar mucho.
Siento debilidad por esas chicas calladas de ojos apagados,
pero de fuertes sentimientos <3