14 may 2020

Magi Craft Meister Vol 02 Cap 06

Autor: Akigitsune

Traductor: Tomate

Corrector: Lord



CAPÍTULO 6 – NO HAY RESPUESTA. REPORTANOS LA…

–– ¿Lograste entender? Al final, esto se trataría como un producto defectuoso.

–– ¿Entonces qué puedo hacer?

––En este caso debes de determinar con antelación cuánto tiempo debe de durar  la barrera o, al menos, debilitar un poco la fuerza contra el aire.

Beana se quedó desconcertada por la explicación.

––Entiendo lo de designar el tiempo, pero ¿qué pasa con la fuerza contra el aire?

–– ¿Sabes cómo actúa la voz para ser escuchada? Pues, ella es una vibración que atraviesa el aire. Por lo que si no hubiera suficiente aire, ella no avanzaría.

Beana siguió estando desconcertada por la explicación.

–– ¿La voz es una vibración en el aire? ¿Cómo ejeso´?

Jin suspiró. No tenía ganas de hacer una clase de ciencia.


––Bueno, estaremos bien si no indagamos en eso. Por último, la fuerza de la barrera creada, creo que se agotaría el poder mágico de la «Piedra Mágica» en un minuto. ¿Hay alguna razón para que la barrera dure tan poco tiempo?

––Ahh.

––Hey, no es solo eficiencia sino también utilidad, no es bueno si no piensas en el balance de estas cosas.

–– ¿Balance?

–-O sea, ser moderado y no centrarse en un solo lado, eso es lo que quiero decir.

––Un, vaya…

Aunque sólo se le dieron dos consejos, Beana ya parecía ser consciente de los defectos de sus obras y comenzó a reflexionar con los brazos cruzados.

Allí fue cuando volvió Reiko.

––Padre, ya llegué.

––Bien, buen trabajo.

–– ¿¡‘PADRE’!? ¿TE ACABA DE LLAMAR PADRE?

La palabra Padre’ con la que fue llamado Jin sorprendió a Beana, aunque más que sorprenderle, le fue extremadamente ‘impaktante´’.

––Es que… ¿no te había hablado de ello? Me llama así ya que Reiko es mi… bueno, es una «Autómata» que creé.

–– ¿"AU-AU-AUTÓMATA"?

Los ojos de Beana se abrieron y se congeló. Jin no se dio cuenta de su reacción, debido a que mientras, se giraba hacia Reiko.

––Entonces, ¿las «Piedras Mágicas»?

––Ya que el lugar de eliminación está bajo tierra, recogí sólo estos pocos y regresé con usted.

Diciendo eso, 10 «Piedras Mágicas» del tamaño de los que vieron en los puestos de la ciudad, antes, le fueron entregadas a Jin.

––Oh, con estas estará bien. Muy bien. ¿Y dónde están los melocotones?

––Sí, ellos los puse en la cesta de afuera.

Cuando miraron fuera del taller de Beana, había unos 20 melocotones en la gran cesta.

––Yep´, buen trabajo.

Y entonces Jin miró hacia atrás donde estaba una todavía congelada Beana.

––He~~y, Beana.

Ella seguía en la nebulosa.

––Pues ya no hay respuesta. Repórtanos la hora de la muerte.

––Pero Padre, aún se mueven esos pechos, así que seguirá viva.

Reiko le devolvió la broma con una respuesta graciosa.

––Si, ya lo sé, sólo quería decirlo una vez, Ejem.

Después de responderle, Jin le dio unos golpes ligeros a las mejillas a Beana.

–– ¡Ah, ¿Qué?, Ay-ay!

Parece que se reinició el proceso.

––No quise hacerlo, por cuando te llamé no respondiste.

Jin le dijo a Beana, que ahora estaba nerviosa.
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––Va-Vaya… … … e-espera, ¿¡NO HABIAS DICHO «A-AUTÓMATA»!? ¿¡NO, ES ELLA ESA LA CLASE DE «ARTEFACTO»!? ¿¡DÓNDE LA OBTUVISTE!?

Al oír eso Jin suspiró, le pareció otra cosa molesta de tratar por lo que decidió mentir.

––Un~, la encontré en unas ruinas muy al norte desde aquí, estaba averiada y la reparé. Después se me pegó desde entonces.

Reiko frunció un poco el ceño ante esa respuesta pero Jin no se dio cuenta.

––Je-je~. Tienes buena suerte. Ya veo, por eso fuiste capaz de agarrar mi bastón antes. Puedo entenderlo si es una ‘«Artefacto»’.

La primera vez le dijo ‘creé’, y esta vez dijo ‘reparé’, pero Beana estaba demasiado sorprendida con que Reiko fuera una «Autómata» como para darse cuenta y también porque parecía convencida con eso.

––Así que hace un rato le pedí a Reiko que recogiera algunas frutas, ¿quieres comerlas?

Mientras se lo mencionaba, señaló la canasta de afuera, pero algo le sorprendió a Beana que le hizo abrir los ojos de nuevo.

–– ¿Qu-Qu-Qu-¡Que acaso no son algodonas*?!

Tomate: Originalmente está escrita en japonés como ‘Perushikasu’ y se es interpretado en español como ‘Pérsicas’. El nombre de ‘Pérsica’ se refiere a ‘Prunus Pérsica’ que es el latín de ‘Melocotonero’. El nombre del fruto es ‘melocotón/durazno’ que nace debido a que su piel al tacto es ‘algodonosa’. Y como es lógico que en otro mundo no llamen al fruto con una palabra ‘Latina’ de origen ‘Pérsico’ la adaptaré como ‘Algodona’.

– ¿Algodonas?

Jin le respondió preguntando por el término extraño recién escuchado.

– ¿No sabes tú que incluso las mandaste a buscar? Se le conocen como las frutas de la realeza, es un artículo de lujo traído desde las islas del este… Sabrosa, abundante en nutrientes, incluso la mayoría de sangre azul no son capaces de servírselas en una comida.

Jin pensó que había vuelto a meter la pata, a cagarla, pero ya era demasiado tarde.

––Bueno, Un~, las trajo porque al lugar donde Reiko fue hay muchas. Así que, adelante, cómelas sin pena.

–– ¿¡DE VERDAD!? ¿¡SABES QUE PUEDES HACER UNA FORTUNA VENDIÉNDOSELOS A ALGUIEN, VERDAD!?

U~, también tenemos esa mano para jugar ahora, pensó Jin, pero el que quieran saber dónde las encontró y otras explicaciones problemáticas, como esa, ocurrirían.

––No tengo intenciones de venderlas. Además, por favor, dáselas a tus hermanitos para que las coman también.

Él se lo dijo con buena fe. Y luego la alegre Beana…

–– ¿Está realmente bien? ¡Tonces´ tomaré dos!

Diciéndoselo, tomó dos algodonas de la canasta y se dirigió a los interiores de la casa, cabaña. Dejar el resto de las algodonas fuera sería una mala idea, por lo que Jin siguió a Beana con la canasta encima.

Beana las peló y cortó cuidadosamente, sirviéndolas en un plato, y rápidamente se las llevó a sus hermanos.

––Tomen, coman de esta deliciosa fruta que les traje.

–– ¡Jun!

Nana y Raldo comieron encantados las rodajas traídas por su hermana.

–– ¡Pero que rico!

––Bien, sigan y cómanlo todo.

Beana sonrió mientras veía a Nana y Raldo comer.


Cuando Beana regresó a la cocina con el plato vacío, Jin estaba allí terminándose una algodona. Había residuos de unas 6 frutas esparcidas por ahí. Esas serian muchas para comer él solo, cuando Beana pensó eso.

––Estos son los trozos que preparé para ti, Beana.

Mirando un plato, habían 3 algodonas peladas y cortadas en rodajas encima. Jin parecía haberse comido otras 3 antes que ella llegara.

–– ¿Está bien?

Beana se lo preguntó tímidamente.

––Si te las ofrezco significa que está bien. Deberías comerlos antes de que se echen a perder.

Al escucharle, Beana, tal vez con timidez, extendió su mano hacia ellos. Tomando uno y llevándoselos a su boca.

–– ¡Esta riquísima…!

Antes, cuando había estudiado con el «Artesano Mágico», tuvo la oportunidad de comer un pequeño trozo en casa de Gradia Hampton, pero el sabor de estas eran varias veces mejor que aquella.

Eso era normal, ya que se cosecharían cuando aún no estuvieran maduras, para que circularan y después se distribuirían cuando maduraran. Mientras que, las que trajo Jin maduraron en su árbol, además de que fueron recién cosechadas.

–– ¡No pensé que serían tan deliciosas!

Los trozos en el plato desaparecieron rápidamente.

––El resto te las dejaré a ti, Beana y tus hermanos, deberían comérselas antes de que se echen a perder.

Todavía quedaban unas 10 en la cesta.

––… ¿De verdad está bien?

––Como dije, está bien si soy yo.

Parecida a la primera vez, Jin le respondió de la misma manera a Beana mientras se las daba.

––Gracias, Jin.

Ella le dio su agradecimiento.


Autor (Tal vez su corrector):


Parece que a Reiko no le gustó que se le tratara como una "reliquia".

Y además, al autor le encantan los duraznos.




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Delirios de Lord:
Esta vez no fue una espera de un mes xD
Lento pero seguro.